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DECLARACIÓN DEL COMITÉ CENTRAL PARA EL CENTENARIO DEL KKE

"El KKE viene de muy lejos y llegará más lejos aún,
porque la causa del proletariado, el comunismo,
es la causa más profunda, amplia
universalmente humana".
(extracto del Programa del KKE)

 



A. EL KKE, CUMPLIENDO UN SIGLO DE VIDA SIGUE SIENDO JOVEN, LA VANGUARDIA REVOLUCIONARIA EN LA LUCHA POR EL SOCIALISMO-COMUNISMO

Este año el KKE cumple un centenario de luchas y sacrificios, mientras sigue siendo el único partido de la sociedad griega que permanece joven, porque es el único partido que lucha por abolir la explotación del hombre por el hombre. Se fundó en una época en que la llama de la Revolución Socialista de Octubre en 1917 dio un impulso al movimiento obrero revolucionario a nivel internacional y en Grecia.
    Con la fundación del KKE, la clase obrera obtuvo por primera vez su propio partido en nuestro país. Desde el primer momento de su fundación, el KKE lucha constantemente por el único futuro progresista para la humanidad, para salvar a la clase obrera y las capas populares de los tormentos de la explotación, de la opresión, de la pobreza, del desempleo, de la violencia y la represión estatal, de las guerras.
    Lucha por abolir toda forma de explotación y opresión, por una nueva organización de la sociedad, con propiedad social en los medios de producción, en la tierra, con la planificación científica central de la economía, la participación activa de los trabajadores en la organización y en la administración de la producción social.
    Lucha por el socialismo-comunismo, la única sociedad que puede asegurar trabajo para todos y todas, según su especialización, verdadero tiempo libre, servicios sociales de alto nivel y gratuitos en materia de salud y de educación, deportes, actividades culturales, viviendas populares, vacaciones y en general un alto nivel de vida, participación responsable en los órganos de administración y de control en todos los niveles del Estado obrero.
    El KKE ha mantenido constantemente alta la bandera del socialismo-comunismo incluso cuando estaba culminando el derrocamiento contrarrevolucionario del socialismo en la Unión Soviética y en otros países que construían el socialismo.
    Había alcanzado colectivamente el criterio de clase necesario y al final se enfrentó al anticomunismo, al oportunismo doméstico e internacional que presentó la "perestroika", es decir el vehículo de la contrarrevolución, como progreso, como una renovación socialista.
    Se enfrentó a los burgueses y oportunistas, apologistas del sistema capitalista, que sostenían que había llegado "el fin de la Historia", el fin de la lucha de clases. Destacó que nadie puede detener el curso de la lucha de clases revolucionaria en el desarrollo histórico hacia el socialismo-comunismo.
    Destacó que el socialismo, la fase inmadura del comunismo, sigue siendo necesario, realista y esperanzador. Recalcó que su necesidad no depende de la correlación de fuerzas que existe en cada momento en la lucha de clases en un país o a nivel mundial, aunque sin duda es un factor decisivo, sobre el cuándo puede estallarse la revolución socialista, bajo cuáles condiciones previas puede ganar en un país o en un grupo de países.
    Subrayó que la clase obrera, que crea el producto social, es la única fuerza social que puede organizar la economía y la sociedad teniendo como criterio la satisfacción de las necesidades sociales que están creciendo constantemente. Es la clase que puede evaluar correctamente y garantizar los intereses de las capas populares de la ciudad y del campo.
    El KKE, con su firme creencia en el derecho y en la capacidad de la clase obrera de conocer y cambiar el mundo, lucha desde el primer momento de su fundación para preparar a la clase obrera a través de las luchas de clase diarias como fuerza dirigente de la construcción socialista. Se esfuerza por elevar el nivel del conocimiento científico de las y los trabajadores, de sus capacidades físicas e intelectuales, por el desarrollo cultural y de criterio estético. Subraya la importancia y contribuye a que la clase obrera aproveche y utilice el libro, las nuevas tecnologías, el internet.
    El KKE ha recalcado y ha demostrado la descomposición del capitalismo, el relativo estancamiento y la crisis en comparación con el progreso que se puede lograr mediante la abolición de la propiedad capitalista y de la ganancia como incentivo.
    Ante todo, el KKE demostró con sus posiciones y con su actividad que el único camino que conduce a la liberación social es el camino de la revolución socialista, del levantamiento y ataque planificado y organizado de la clase obrera y de sus aliados sociales por el derrocamiento del poder de los capitalistas.
    El KKE lucha diariamente para desarrollar el factor subjetivo (el movimiento obrero, su alianza con sectores populares de las capas medias), para que en condiciones de sacudida del poder capitalista cumpla con su deber como fuerza dirigente de la revolución socialista victoriosa. Lucha diariamente para estar a la altura de su papel de vanguardia, adelantado a su tiempo, organizador de la lucha por el derrocamiento revolucionario radical de la barbarie capitalista, por la construcción del socialismo-comunismo.

B. LA TRAYECTORIA HISTÓRICA DEL KKE HASTA EL PRESENTE: UN SIGLO DE LUCHAS Y SACRIFICIOS

1. La tormenta revolucionaria suscitada por la Revolución Socialista de Octubre aceleró la fundación del Partido Socialista Obrero de Grecia (SEKE), el 17 de noviembre de 1918 en el Pireo. Por primera vez se planteó en base científica la cuestión de que la clase obrera debe luchar por derrocar la sociedad capitalista a favor de la sociedad comunista.
    Los primeros años fueron un período de maduración difícil y gradual con los siguientes momentos nodales: el SEKE cambió su nombre a KKE (3er Congreso Extraordinario, 26 de noviembre-3 de diciembre de 1924), "Rizospastis" se convirtió en órgano del Comité Central (1o de agosto de 1921), se fundó la OKNE (finales de diciembre de 1922) y la Asistencia de los trabajadores de Grecia (28 de noviembre-5 de diciembre de 1924).
    Combatió los puntos de vista liquidacionistas y luego los puntos de vista trotskistas dando pasos a la consolidación de las características revolucionarias del Partido de Nuevo Tipo, como son el reconocimiento del centralismo democrático como principio de organización y de funcionamiento colectivo, la combinación del trabajo legal y clandestino, la vigilancia respecto a la actividad del enemigo de clase.
    El KKE, desde su fundación, ha tratado firmemente de señalar el papel histórico de la clase obrera, su capacidad, como clase revolucionaria, de conquistar y ejercer su poder. Entró en conflicto con los partidos burgueses que quieren subyugar a la clase obrera, manipularla para rogar por las migajas que caen de la mesa de la rentabilidad capitalista, para derramar su sangre por los intereses y los antagonismos de los imperialistas.
    En sus filas se reunieron los luchadores obreros más avanzados, así como intelectuales,; se dirigió con confianza a las mujeres trabajadoras, a los hombres y las mujeres jóvenes de familias obreras y populares. Bajo su influencia, sus miembros organizaron y apoyaron duras luchas por la jornada laboral de 8 horas, por mejores condiciones de trabajo,  sueldos y salarios, por los derechos de las mujeres, por la protección de los menores de edad, por salud y educación públicas. Entre los primeros objetivos, desde la fundación del SEKE, fueron la separación entre la Iglesia y el Estado, el reconocimiento de los hijos nacidos fuera del matrimonio etc.
    Ha desarrollado fuertes lazos con la clase obrera porque representaba sus intereses históricos y estaba en la primera línea en cada lucha, con un papel dirigente en la organización del movimiento obrero-sindical diariamente y en todos los períodos históricos críticos. Sin estos lazos indisolubles no hubiera podido resistir los continuos golpes y las persecuciones de la burguesía cuyo objetivo era debilitar el carácter revolucionario del KKE, marginarlo o incluso disolverlo.
    Al mismo tiempo, el KKE indicó el camino y destacó la necesidad de una alianza con las capas populares urbanas y rurales, con los trabajadores autónomos en varios sectores de la economía, particularmente con los campesinos pequeños y medianos que durante muchos años eran la mayoría en Grecia, para que la lucha conjunta contra su adversario común, el capital, llevaría al cumplimiento de la misión histórica de la clase obrera y serviría su interés objetivo de incorporarlos en la producción directamente social.

2. A lo largo de toda su trayectoria histórica, a pesar de las debilidades y los errores, el KKE no ha inclinado nunca la cabeza ante el verdadero enemigo, el poder del capital. Ha luchado y sigue luchando contra todas las formas de dictadura del capital, utilizando todas las formas de lucha, tanto en condiciones de largo período de clandestinidad como en condiciones de largo período de legalidad, en el marco de la democracia parlamentaria burguesa o de suspensión de esta, dependiendo de las necesidades del sistema burgués. Ha sido siempre el partido de la actividad combativa, profundamente arraigado en la clase obrera y en las capas populares en general, comprometido con la lucha por el socialismo.
    El KKE se fundó en un país con rezago en el desarrollo y en la concentración de la clase obrera en comparación con los países que fueron la cuna del movimiento obrero revolucionario, del movimiento comunista. Además, la difusión de las obras principales y de las declaraciones del comunismo científico en la lengua griega se hizo también con retraso. Sin embargo, desde los primeros años de su fundación, el Partido comenzó el esfuerzo de traducir, publicar, difundir y popularizar las obras fundamentales de la cosmovisión marxista-leninista, de la cosmovisión comunista. Además, sus fuerzas han contribuido decisivamente a la creación cultural y a cuestiones de mejora de la educación sustancial en nuestro país.
    A través de la publicación del periódico "Rizospastis" y de la revista "Kommunistiki Epitheorisi" (enero de 1921) como órganos del Comité Central, el KKE destacó los temas de la explotación capitalista en Grecia, del papel de vanguardia de la clase obrera y de la necesidad histórica de la revolución socialista.
    Combatió el oscurantismo, los prejuicios, las teorías y prácticas a expensas de la mujer, el derrotismo, el fatalismo y el individualismo, y subrayó la importancia de la solidaridad obrera y popular.
    En condiciones de intenso debate interno en el Partido sobre su orientación revolucionaria, contribuyó decisivamente en la revelación del carácter de las guerras imperialistas y en los primeros esfuerzos de aproximación marxista de la Historia de Grecia, que fueron realmente muy avanzados para su época.
    En la mayor parte de su trayectoria histórica heroica y turbulenta, a pesar de algunas elaboraciones estratégicas problemáticas en varios períodos, el KKE trató de cumplir con su papel como expresión política de la unidad dialéctica de la teoría revolucionaria y de la práctica política revolucionaria.
    Se refirió al gran potencial productivo no utilizado del país, en el lado opuesto de la teoría burguesa del "país pequeño y pobre", reveló el carácter de las alianzas imperialistas en las que participa la burguesía local. Reveló el carácter capitalista del Estado, la dictadura del capital en Grecia con o sin rey, con parlamentarismo o con su suspensión temporal bajo la forma de la dictadura militar etc.

3. El KKE apoyó de manera consecuente y combativa el primer Estado de poder obrero en la Historia mundial, la Rusia Soviética y luego la URSS. Desde su fundación combatió la política antisoviética de la burguesía griega que se expresó de varias formas, entre ellas con la participación de Grecia en la invasión de 14 Estados en Ucrania en 1919. En la defensa de la URSS y de la construcción socialista en el siglo 20 en general, el KKE destacó lo esencial: la lucha de la nueva sociedad, de la sociedad socialista-comunista, contra la vieja sociedad capitalista y por eso combatió con firmeza y coherencia el anticomunismo y el antisovietismo de las fuerzas políticas burguesas y de la corriente oportunista en el movimiento obrero, así como el reformismo y el corporativismo.
    Desde sus primeros años de existencia, condenó la campaña del ejército griego en Asia Menor, la estrategia burguesa de la "Gran Idea" que sirvió las aspiraciones imperialistas de la burguesía griega en el lado de los Estados capitalistas de Entente, de Gran Bretaña y de Francia. Reveló al pueblo a tiempo el peligro de una nueva gran guerra imperialista en la década de 1930. Se trata de posiciones que marcaron desde los primeros años la postura proletaria internacionalista del KKE.
    Combatió y sigue combatiendo las corrientes burguesas del nacionalismo y del cosmopolitismo, que son las dos caras de la misma moneda política reaccionaria. Reveló y sigue revelando los objetivos de las aspiraciones burguesas que pretenden llevar a la clase obrera a apoyar los objetivos de la estrategia burguesa en cada país, dividirla sobre la base de las contradicciones entre los centros imperialistas. Se opuso a la línea burguesa "Pertenecemos al Occidente" y luego a las teorías pequeñoburguesas respecto a las contradicciones entre "metrópolis-periferia", "Norte-Sur", etc.
    Un año y medio después de su fundación, el KKE participó en la Conferencia de Fundación de la Federación Comunista Balcánica. Además, decidió romper sus relaciones con la Segunda Internacional (1919) e ingresarse a la Tercera Internacional (1920) y a continuación completó su incorporación en ésta como la Sección Griega de la Internacional Comunista (IC) (a finales de 1924). Ha expresado firmemente su solidaridad con las luchas de la clase obrera a nivel internacional, con los pueblos que luchan por su liberación nacional, por el socialismo. En momentos cruciales y difíciles de su lucha, el KKE contó con el apoyo del Movimiento Comunista Internacional. La participación del Partido en la Internacional Comunista, además de su contribución positiva, tuvo un gran impacto a la configuración -a través de un curso contradictorio- de la percepción estratégica que planteaba como objetivo un tipo de poder intermedio para la transición al poder socialista. Las causas de este curso -que muestra que la experiencia positiva de la Revolución de Octubre no fue asimilada ni prevaleció- deben ser examinadas más en profundo y minuciosamente, lo que nuestro Partido sigue haciendo.

4. Todos los grandes avances, no solo para la organización sindical de la clase obrera en Grecia, sino sobre todo para la consolidación de la orientación de clase del movimiento obrero, están vinculados con la contribución histórica del KKE. De hecho, se opuso a la división de los trabajadores en base a la religión, la nacionalidad, el sexo y luchó por la unidad de la clase obrera contra su enemigo de clase. Luchó contra el fatalismo y el derrotismo ampliamente difundidos entre los refugiados muchos de los cuales se unieron al movimiento obrero en Grecia antes de la II Guerra Mundial. Luchó contra la línea del sindicalismo patronal y reformista en el movimiento, a través de la GSEE Unificada. Entre las luchas de aquel período se destacan las huelgas y las manifestaciones del heroico mayo de 1936 en Tesalónica. En la lucha polifacética del KKE participaron las fuerzas de la OKNE con una contribución especial.
    A lo largo del período de entre-guerras, el KKE luchó heroicamente contra los mecanismos represivos del Estado burgués y de los empresarios capitalistas, ψοντρα la ley "Idionimo" (de delitos especiales) de El. Venizelos y en general contra las persecuciones, los atentados criminales, el encarcelamiento y el desplazamiento. Comenzó la preparación del pueblo contra la guerra imperialista que estaba por venir, vinculándola con la lucha contra el nacionalismo y la defensa de las demandas obreras, campesinas, juveniles, y contra la desigualdad de la mujer.
    En aquel período, cuando en la lucha por mejores salarios había gente que acababa muerta, herida o encarcelada, el Partido construía organizaciones y aumentaba su influencia en los sindicatos de varios sectores industriales como en los trabajadores de tabaco, de la industria textil, en los marineros.
    Las fuerzas del KKE se enfrentaron constantemente a la línea de colaboración de clases y de compromiso, a pesar de su debilidad en hacer frente a las fuerzas socialdemócratas a causa de su táctica.
    En sus filas se destacaron de forma masiva héroes y heroínas, aquellos cuyos nombres pasaron a la Historia y otros cuyos nombres son desconocidos, que no dudaron en sacrificar su vida, aguantaron las torturas  desinteresadamente, conscientes de su responsabilidad ante la clase obrera y las capas populares.
    La dictadura de Metaxas (4 de agosto de 1936), que sirvió como protección del poder de la burguesía, mostró especial crueldad contra el KKE a través de persecuciones masivas, asesinatos de cuadros del KKE y utilizando nuevos métodos de torturas y de coacción para hacerles firmar declaraciones de arrepentimiento, con la provocación de la creación de un falso "Comité Central" del KKE cuando el Secretario General del KKE, Nikos Zachariadis, y muchos miembros del Buró Político y del Comité Central  fueron encarcelados o en condición de reclusión.

5. Al comienzo de la II Guerra imperialista Mundial y la participación de Grecia en ella con la guerra italiana-griega (28 de octubre de 1940), el KKE fue severamente golpeado por la dictadura de Metaxas. Sin embargo, el Partido desde el primer momento intentó intervenir, orientar la lucha del pueblo contra la invasión extranjera, con las tres letras de N. Zachariadis. Por supuesto este esfuerzo no estaba exento de contradicciones y problemas que existían en la estrategia de la Internacional Comunista en aquel período respecto al carácter de la guerra y la vinculación de la lucha contra la guerra imperialista con la lucha por el derrocamiento del poder del capital.
    En el período de la Ocupación, el KKE logró reagrupar sus organizaciones, jugar un papel protagonista en la lucha política y armada de masas por la liberación nacional, a través de la creación del Frente de Liberación Nacional (EAM) y del Ejército Griego Popular de Liberación (ELAS), la Organización Juvenil Panhelénica Unificada (EPON), la Solidaridad Obrera, la Organización para la protección de los luchadores populares (OPLA) y las instituciones de poder popular que se crearon en la Grecia Liberada y de esta manera se distinguió como fuerza política dirigente y proveedor de fuerzas en la lucha. Llevó a cabo una lucha enorme contra el hambre y la movilización militar, a diferencia de los partidos burgueses y sus líderes que huyeron al extranjero, mientras que una parte de ellos permaneció en el país y colaboró con el ocupante.
    El KKE, bajo la influencia de la línea estratégica del Movimiento Comunista Internacional (p.ej. 7o Congreso de la Internacional Comunista) y de la estrategia que había elaborado en 1934 (6o Pleno) y en 1935 (6o Congreso), no logró vincular en la práctica la lucha heroica de liberación nacional con la lucha por la conquista del poder obrero, y, como resultado, no correspondió a las condiciones de la situación revolucionaria que se creó en Atenas durante la Liberación del país. El KKE, antes de la Liberación, había hecho varias concesiones colocando el ELAS bajo el mando del Cuartel de Gran Bretaña en el Oriente Medio y firmando los Acuerdos de Líbano y de Caserta. El KKE y el EAM participaron con ministros en la formación de un gobierno de "unidad nacional" entre septiembre y diciembre de 1944. Sin embargo, el conflicto fue inevitable.
     El KKE se negó a aceptar las condiciones y la violencia impuestas por el gobierno de "unidad nacional" (del Tratado de Líbano). Optó por librar la lucha grandiosa de 33 días en el diciembre de 1944, contra la burguesía y Gran Bretaña, que intervino tras una petición de G. Papandreou para aplastar el movimiento del EAM y el KKE.
    Aunque había firmado el Pacto de Varkisa (febrero de 1945), al final no se sometió y organizó la lucha armada popular del DSE que duró 3 años (1946-1949). Esta lucha heroica de tres años expresaba los intereses de la mayoría abrumadora de la población contra los intereses de los explotadores y de los opresores y fue la máxima manifestación de la lucha de clases en Grecia en el siglo 20.
    El DSE enfrentó a la burguesía local así como al conjunto de sus fuerzas políticas (de "derechas" y de "centro"), a su Estado y las potencias aliadas con ellos, a los estados capitalistas de Gran Bretaña y de EE.UU. Sin el apoyo político, económico y militar de estos últimos, la burguesía en Grecia no habría podido ganar.
    Ante el dilema "subordinación u organización de la lucha y contraataque", el movimiento popular eligió el segundo camino. El DSE es la prueba más evidente de que las contradicciones sociales no encajan en la fabricación ideológica del llamado "consenso nacional" y de la eliminación de las líneas divisorias de clase. El DSE salvó el honor del pueblo y del KKE.

6. En los años '50, después de las derrota y la retirada del DSE, el KKE estaba en clandestinidad, frente a los crímenes organizados por el Estado burgués y sus partidos. Decenas de miles de comunistas y combatientes se convirtieron en refugiados políticos, se llevaron al exilio y a las cárceles, frente al pelotón de fusilamiento sin doblegarse.
    El KKE asumió la tarea de combinar el trabajo clandestino con el trabajo legal con el fin de reagrupar el movimiento obrero y popular. Las decisiones que prevalecieron en el Movimiento Comunista Internacional, su impacto en el Partido, en condiciones de derrota del movimiento y de clandestinidad, llevaron a una serie de desviaciones. Los momentos básicos fueron: Las Resoluciones del 6o Pleno de 1956 -que en esencia condenaron la decisión de la lucha armada de 1946-1949 y llevaron a un compromiso entre el KKE y la burguesía- así como las Resoluciones del 8o Pleno de 1958, cuyo error principal fue la Resolución sobre la disolución de sus organizaciones ilegales en Grecia y la integración de sus miembros en el partido de la EDA (Izquierda Democrática Unida).
    La contribución de la EDA como una fuerza socialdemócrata -inicialmente como una alianza y luego como un partido unificado- en el desarrollo de las movilizaciones obreras, campesinas y populares, de las luchas de alumnos y estudiantes, no compensaba de ninguna manera la pérdida de la independencia ideológica, política y organizativa del KKE. Estas Resoluciones no apuntaban a la necesidad de formar un frente social de alianza y de lucha contra el verdadero enemigo, es decir la burguesía, sus partidos, sus aliados imperialistas.
    Después de la guerra, en condiciones de profunda clandestinidad y a pesar de las desviaciones y las debilidades ideológicas, políticas y organizativas, el KKE se opuso a la adhesión de Grecia a la alianza imperialista de la OTAN y al establecimiento de bases militares de EE.UU. Señaló su papel peligroso y se opuso decisivamente a la participación de Grecia en la campaña imperialista contra Corea.
    Además, señaló a tiempo el carácter de la Comunidad Económica Europea (CEE) como una alianza imperialista e influyó decisivamente la posición de la EDA contra la adhesión de Grecia que se puede resumir en la descripción de la CEE como un “foso de leones”.

7. El KKE, desde el primer día de la dictadura militar de siete años (1967-1974), luchó contra ella intentando derrocarla. Fue el único partido que no asignaba  el derrocamiento de la dictadura a las potencias imperialistas, exclusivamente a las fuerzas políticas burguesas, sino a la lucha antidictatorial organizada desde abajo como un levantamiento popular, sin descartar la necesidad de una confrontación armada. Las fuerzas del Partido y luego de la KNE jugaron un papel principal en la organización de la lucha contra la dictadura, contribuyendo decisivamente a la ocupación de la Facultad de Derecho y al levantamiento de la Escuela Politécnica en noviembre de 1973.
    A pesar de la disolución de las Organizaciones del Partido y el largo período de que los miembros del partido estaban difundidos en la EDA, el KKE tenía fuertes raíces en la sociedad griega, tenía el legado del reconocimiento del marxismo-leninismo como su cosmovisión, del internacionalismo proletario, de la necesidad de la lucha por el socialismo.
    Un acontecimiento de importancia histórica en la trayectoria del KKE, fue la 12a Sesión Plenaria Ampliada del Comité Central del KKE (1968) que decidió su continuación histórica, condenando el grupo oportunista que buscaba poner fin a la existencia del KKE como Partido obrero revolucionario de Nuevo Tipo.
    A continuación, una de las Resoluciones más importantes fue la creación de organizaciones del Partido en Grecia, para restaurar la independencia organizativa del KKE, y la fundación de la KNE en 1968. Con estas Resoluciones, el KKE y la KNE pudieron convertirse en el alma de la lucha contra la dictadura, que requirió una vez más la abnegación, el heroísmo y la firme dedicación de sus miembros y cuadros.
    El 9o Congreso hizo algunos cambios positivos y unas enmiendas a las evaluaciones con respecto al reconocimiento del error fundamental de la liquidación de las organizaciones del Partido. Sin embargo, mantuvo la estrategia de las "dos etapas en el proceso revolucionario unificado" y no evaluó correctamente el desarrollo del capitalismo griego y la posición de Grecia en el sistema capitalista internacional.
    El esfuerzo del KKE de estudiar el desarrollo de los acontecimientos, desarrollar e implementar efectivamente una estrategia revolucionaria fue determinado en gran medida por las respectivas percepciones estratégicas de la Internacional Comunista y, a continuación, del Movimiento Comunista Internacional, del que fue parte integral y coherente.
    La existencia en el Movimiento Comunista Internacional durante un largo período de tiempo, de criterios erróneos para determinar el carácter de la revolución, como por ejemplo el nivel inferior de desarrollo de las fuerzas productivas de un país capitalista (y la superioridad numérica de los campesinos) en comparación con el nivel más alto de las principales potencias en el sistema imperialista internacional y la correlación de fuerzas negativa condujeron a la estrategia de las etapas, a la lucha por un poder intermedio utópico, entre el poder burgués y el poder obrero, y al apoyo a la formación de un gobierno en el terreno del capitalismo.
    Sin embargo, el KKE se mantuvo firme en la lucha de clases, combatió el "eurocomunismo" (que renunció la necesidad de la revolución socialista y el papel de vanguardia de la clase obrera) y defendió la cosmovisión marxista-leninista.

8. El KKE fue el único partido que el 24 de julio de 1974 afirmó que la sustitución de la junta de los coroneles por el gobierno de la "unidad social" fue  consensuada y declaró que el pueblo griego "no derramó su sangre para que su yugo cambiara de disfraz". Mostró su preparación de lograr su legalización de facto con el regreso a Grecia del primer Secretario del Comité Central, J.Florakis y de otros miembros del Comité Central. La aceptación de la legalización del KKE por el gobierno de "unidad nacional" fue un desarrollo inevitable, lo cual expresaba también la expectativa de los partidos burgueses de incorporarlo en las necesidades de la democracia parlamentaria burguesa.
    Con la reanudación de su actividad legal en 1974, el KKE planteó como objetivo inmediato la formación de organizaciones del Partido, así como de la KNE, en todos los lugares, sobre todo en los centros de trabajo, en centros de aprendizaje y de estudios, el restablecimiento de sus lazos con los sectores más avanzados de la clase obrera, de las fuerzas populares, en condiciones en las que el sistema político burgués apoyaba abiertamente al grupo oportunista, el KKE (del interior) que abandonó el Partido en 1968.
    Sin embargo, el KKE no fue adecuadamente preparado ideológica y políticamente para hacer frente a la rápida formación política de la corriente socialdemócrata del PASOK que funcionó como el otro polo del sistema político bipartidista. El PASOK que ascendió en el gobierno en 1981,  demostró ser una valiosa herramienta del sistema para la incorporación, manipulación y la alteración gradual de la radicalización que se había desarrollado en el movimiento obrero, popular, estudiantil y de mujeres. Los miembros y los amigos del KKE y de la KNE contribuyeron con su actividad de vanguardia a que estos movimientos adquirieran un carácter masivo y una orientación antiimperialista, bajo condiciones de derrota del imperialismo internacional, y en particular de EE.UU. (p.ej. en Vietnam). Además, en condiciones de gestión keynesiana, se lograron ciertas conquistas, se realizaron ciertas modernizaciones en beneficio de las fuerzas obreras y populares (p.ej. en el Derecho familiar y civil en beneficio de las mujeres, se reconocieron algunos derechos sindicales etc). Esta gestión servía a ciertas necesidades de la reconstrucción capitalista y, de hecho, en condiciones de creciente prestigio del sistema socialista, con la influencia significativa que ejercía la política social socialista.
    A finales de los años '80, la percepción programática general del KKE sobre las etapas y las respectivas alianzas, al final llevó a la decisión de crear la Coalición de Izquierda y de Progreso (Sinaspismos) que se deslizó gradualmente a un modo de funcionamiento propio de un partido unificado. La decisión de su creación y la participación errónea en la formación de los gobiernos burgueses de Tzanetakis (ND y Sinaspismos) y de Zolotas (ND, PASOK, Sinaspismos) eran una expresión del fortalecimiento de la corriente oportunista y al mismo tiempo reforzaban aún más esta corriente entre los dirigentes y las filas del KKE. Esta situación permitió el fortalecimiento del ataque de la burguesía con el fin de destruir el KKE, que había sido planificado por las fuerzas aliadas dentro del Sinaspismos en cooperación con cuadros y dirigentes del Partido. Cuando triunfó la contrarrevolución a finales de los años '80, la unidad ideológica y política del KKE se vio sacudida, con un impacto a la KNE, lo cual condujo al estallido de una profunda crisis que amenazaba la continuación de la actividad independiente y la existencia del Partido en condiciones de crisis con fenómenos de degeneración en el movimiento obrero-sindical.
    Los y las comunistas en el 13o Congreso (febrero de 1991) resistieron a las presiones de las fuerzas socialdemócratas y burguesas que formaban parte de la Sinaspismos y refutaron las expectativas de la burguesía de que el KKE gradualmente se diseminaría a Sinaspismos y al final se disolvería.

9. A partir de 1991 hasta hoy día, en condiciones de victoria de la contrarrevolución, surgieron nuevas dificultades y requisitos ante el KKE. Bajo estas nuevas condiciones de transformación de la CEE a UE, de entrada de Grecia en la zona euro, de expansión del comercio internacional, de inversiones extranjeras directas e indirectas mediante la liberalización de los mercados, se han agudizado la competencia capitalista y las contradicciones entre los diversos centros imperialistas, mientras que se ha iniciado un nuevo ciclo de guerras imperialistas locales y se han estallado crisis económicas capitalistas más sincronizadas, la más característica de ellas siendo la de 2007-2008.
    El KKE se opuso al Tratado de Maastricht de la Unión Europea (1992), a los bombardeos por las fuerzas de la OTAN en Yugoslavia (1999), a la invasión imperialista en Afganistán (2001), en Irak (2003), en Libia (2011), en Siria (2011), destacando la participación de la burguesía griega.
    Se dio cuenta a tiempo de que en la cohesión de la Unión Europea imperialista interestatal coexistían tendencias contradictorias: por una parte debido a la competencia a nivel internacional con las grandes economías de EE.UU., de China, de la India, de la Federación Rusa etc., y por otra parte a causa de la desigualdad entre las economías de los Estados-miembros, así como de la competencia entre ellos. El KKE destacó acertadamente de que a medio o largo plazo no se produciría ni una convergencia de las economías de los Estados-miembros de la UE, ni mucho menos una convergencia del nivel de los salarios, de las pensiones, de vida, acercándoles a los niveles respectivos de las economías más fuertes. Además, demostró que cualquier forma de alianza de Estados capitalistas -económica, militar o política- solo podría tener un contenido reaccionario.
    Actualmente, el KKE afirma que el desarrollo desigual de las economías capitalistas y las relaciones desiguales entre los Estados burgueses no se pueden abolir en el terreno del capitalismo. Utiliza la experiencia histórica para demostrar que cualquier alianza imperialista interestatal es en esencia reaccionaria y que ninguna alianza imperialista es permanente y estable. Plantea el objetivo de confrontación y de ruptura con la OTAN y la UE como elementos de la lucha por el derrocamiento del poder del capital, por la conquista del poder obrero, que es un requisito previo para la retirada del país de todas las alianzas imperialistas a favor del pueblo. Además, lucha para la retirada de las bases de muerte, para impedir todo intento de cambio de fronteras, denuncia todas las misiones del ejercito griego y de los extranjeros fuera del territorio de sus países. Lucha por la solidaridad internacionalista y la amistad entre los pueblos sobre la base de los principios del Internacionalismo Proletario.
    El KKE llama al pueblo a no tener confianza a ningún gobierno burgués, tanto en condiciones de paz imperialista como en condiciones de guerra imperialista. La política del gobierno burgués en caso de un conflicto militar será la continuación de la política burguesa general que degrada la vida del pueblo y ataca sus derechos constantemente. En el caso de implicación militar de Grecia, el Partido encabezará la lucha obrera-popular, para vincularla con la conquista del poder y llevar a la derrota tanto de la burguesía local como de la burguesía extranjera como invasor.

10. Una de las decisiones más importantes en aquel período fue la iniciativa del Partido de crear y apoyar el PAME como polo de agrupación de organizaciones sindicales de primero y segundo grado con orientación de clase, en oposición al sindicalismo patronal y gubernamental, con una línea de confrontación de la estrategia contemporánea del capital.
    Al mismo tiempo, el KKE tuvo un papel destacado en el esfuerzo de reagrupar al movimiento obrero, el movimiento de los trabajadores autónomos en las ciudades, de separarse de las cúpulas sindicales, de orientarse en base a un marco de lucha con características antimonopolistas, en dirección de lucha conjunta con el movimiento obrero. En la misma dirección se reagrupó el movimiento radical de mujeres, el movimiento de los alumnos y los estudiantes, enfocando en la organización de la actividad desde abajo.
    Hoy día, el KKE lucha aún más decisivamente para construir una fuerza sólida, fuerte y organizada en la industria y en otros sectores de importancia estratégica, lucha para fortalecer la columna vertebral de la vanguardia política revolucionaria.
    Lucha por un movimiento obrero con una dirección única contra la clase de los capitalistas, sus gobiernos y su Estado en total, en acción conjunta con fuerzas populares, en dirección de confrontación con los intereses capitalistas, de preparación de las condiciones políticas, económicas y sociales y de cambios que permitirán la satisfacción de las necesidades del pueblo.
    Un nuevo aspecto en el desarrollo de los acontecimientos políticos y generales fue la presión ejercida sobre el KKE -que la confrontó decisivamente- para participar o apoyar el gobierno burgués del partido de origen oportunista, SYRIZA, que surgió en el poder en febrero de 2015. Esta presión se inició con el debilitamiento gradual del PASOK, en combinación con un proceso en que se concluyeron las características socialdemócratas de SYRIZA, y culminó en las elecciones de 2012. El KKE advirtió a tiempo el intento de SYRIZA de abusar la historia del movimiento para manipular y engañar a la gente con conciencia radical, a los luchadores de la izquierda empleando un anticomunismo sutil, que a medida que crece la indignación de la gente, se está convirtiendo en anticomunismo duro. Además, había previsto a tiempo la transformación socialdemócrata de SYRIZA y su conversión en un nuevo pilar del sistema político burgués y del desarrollo capitalista. El KKE ha centrado su atención en las necesidades de la lucha en condiciones de crisis económica capitalista, así como en el caso de una recuperación económica débil, en las confrontaciones militares imperialistas y en la voluntad de Grecia de participar en ellas con el consentimiento de todos los partidos de la burguesía, en la lucha contra el Amanecer Dorado, preparando al mismo tiempo al pueblo a nivel ideológico y político contra la guerra imperialista, que puede crear objetivamente los requisitos previos para que entre en el orden del día la lucha por el poder obrero.

11. En condiciones de victoria de la contrarrevolución y de gran retroceso del Movimiento Comunista Internacional, el KKE intentó examinar los desarrollos y sacar conclusiones de la experiencia histórica de la lucha de clases en Grecia y a nivel internacional. Se dio cuenta profundamente de que la maduración teórica de la vanguardia obrera comunista y los esfuerzos creativos para desarrollar elaboraciones marxistas científicas contemporáneas son un requisito previo para atraer en la lucha revolucionaria clasista a amplias fuerzas obreras y populares.
    Fue un trabajo complejo y duro de estudio de problemas teóricos de la estrategia revolucionaria y de la construcción socialista, que fue combinado con el esfuerzo del reagrupamiento del movimiento obrero y la confrontación política dura con el ataque político e ideológico creciente del capital.
    El KKE optó por el camino difícil de la evaluación crítica del curso de la construcción socialista en condiciones de triunfo de la contrarrevolución, que dio lugar a una tendencia a la reacción a nivel ideológico, político y social sin precedentes, a una confusión y un derrotismo entre las fuerzas obreras y populares, a un retroceso sin precedentes del movimiento comunista.
    Entonces, muchos Partidos Comunistas renunciaron abiertamente la ideología comunista, la necesidad de la revolución socialista y del poder obrero revolucionario, se integraron directa o indirectamente en la corriente  socialdemócrata burguesa.
    El KKE confrontó el ataque burgués que calumniaba y distorsionaba la historia soviética y defendía la superioridad de la democracia parlamentaria burguesa y de las relaciones de producción capitalistas.
    Se encontró ante la necesidad urgente de examinar las causas de la contrarrevolución y la responsabilidad de los líderes de los Partidos Comunistas en los países socialistas por las decisiones equivocadas, los retrocesos y las violaciones de las leyes científicas de la construcción socialista.
Arrojó luz a la Historia de la URSS, sobre todo de las primeras décadas antes de la II Guerra Mundial, que demuestra los importantes logros productivos, sociales y culturales mediante la planificación central de la producción y de los servicios sociales bajo propiedad social y con la participación de los trabajadores en su organización y administración.
    La eliminación rápida del desempleo, del analfabetismo, la especialización efectiva de los trabajadores, la transformación guerrera de la industria durante la II Guerra Mundial, la recuperación económica rápida después de la destrucción de la guerra, los avances en la exploración espacial, las conquistas sociales de alto nivel en la Salud y en la Educación, son solo algunos ejemplos.
El estudio de la experiencia histórica ha demostrado que una serie de problemas que surgieron a lo largo de la construcción socialista (p.ej. retraso en la modernización tecnológica de la industria de productos de consumo público, resultando a productos de calidad inferior, un rezago en la producción agrícola después de la guerra, algunas desproporciones entre las ramas de producción, grandes diferenciaciones en los ingresos monetarios) fueron malinterpretados y no se resolvieron mediante el fortalecimiento y la expansión de las relaciones de producción socialistas, la profundización de las relaciones comunistas incluso en la esfera de la distribución del producto después de la II Guerra Mundial. En lugar de buscar una solución de avance, se buscó una solución en la dirección opuesta. Se extendieron los elementos del mercado que todavía existían en aquel entonces, se expandieron también en la distribución del producto de la producción socialista, toda este retroceso se conceptualizó teóricamente como “socialismo con mercado”.
 El KKE señaló como punto de viraje oportunista del PCUS su 20o Congreso (1956). EL Congreso evaluó negativamente el período anterior de la construcción socialista, desacreditándola en una discusión de “culto a la personalidad” así como con retrocesos en temas de relaciones internacionales y de la estrategia revolucionaria internacional. Al mismo tiempo, condujo a desarrollos que tuvieron consecuencias negativas cruciales en la composición de los órganos de dirección.
En los siguientes congresos (como en el 22o Congreso del PCUS), el partido adoptó abiertamente posiciones y medidas oportunistas que llevaron al debilitamiento de la administración central de la planificación de la economía. A continuación, se produjo un curso de concesiones constantes que al final debilitó el carácter social de la producción,fortaleció el interés individual y grupal, y culminó con el triunfo de la contrarrevolución.
    Los esfuerzos del KKE de realizar esta elaboración teórica llevaron a las conclusiones sobre el Socialismo en la URSS que fueron adoptadas por el 18o Congreso del KKE en 2009. El KKE se compromete a continuar el esfuerzo de estudio minucioso de los problemas de la construcción socialista en los próximos años.

12. El KKE sentó las bases de una nueva percepción estratégica en su 15o Congreso (1996) y la elaboró más detalladamente en su nuevo Programa aprobado en su 19º Congreso (2013).
    Con esta elaboración programática contemporánea, el KKE señaló que el carácter de la revolución en los países capitalistas se determina objetivamente por la contradicción básica que debe resolver, la contradicción entre capital-trabajo asalariado, por el carácter de la época a nivel internacional, la época del capitalismo monopolista, independientemente de la posición de cada país en el sistema imperialista internacional.
    Destacó el potencial de las relaciones de producción socialistas, que liberan a los trabajadores de los grilletes del capital, de dar un gran impulso al desarrollo de las fuerzas productivas, de revitalizar y mejorar la calidad de todas las relaciones humanas, de todos los aspectos de la vida social, superando rápidamente los retrasos que había antes de la revolución.
    Esta estrategia revolucionaria contemporánea del KKE mejora su capacidad de organizar focos de resistencia y de contraataque avanzados en cada centro de trabajo, en cada sector de la economía.
    El KKE ha elaborado su percepción programática no sólo con respecto a la economía socialista-comunista, sino además con respecto a las instituciones del poder obrero revolucionario.
    A través del estudio de la experiencia de la construcción socialista, destacó en el Programa el carácter de clase del Estado como poder de la clase obrera durante el largo período de configuración de la nueva sociedad comunista, la base económica-social de la lucha de clases, que continúa en el socialismo con otras formas y medios. El Estado obrero es necesario hasta que todas las relaciones sociales se hayan convertido en comunistas, hasta la plena eliminación de toda forma de desigualdad, hasta que se haya desarrollado la conciencia comunista en la inmensa mayoría de los trabajadores. El nuevo elemento cualitativo del poder obrero, es decir de la dictadura del proletariado, es que expresa las relaciones de producción socialistas. Por eso, el núcleo del poder obrero es la asamblea de los trabajadores en cada unidad de producción, en los servicios sociales y administrativos, a través de la elección de sus representantes para los órganos de poder, desde abajo hacia arriba, con el derecho de controlarlos y revocarlos.
    El KKE reconoce la importancia fundamental de la participación responsable de los trabajadores en todas las cuestiones de organización y de dirección de la producción y de los servicios para la realización del poder obrero, su responsabilidad en el desarrollo de la conciencia comunista entre los jóvenes y los trabajadores.

13. Después del derrocamiento del socialismo, la retirada dramática y la crisis que se manifestaron en el Movimiento Comunista Internacional, el KKE  tomó iniciativas para el desarrollo de actividades conjuntas entre los Partidos Comunistas contra el ataque del capital, las intervenciones imperialistas y el oportunismo.
    En el esfuerzo de creación y reconstrucción de Partidos Comunistas, los Encuentros Internacionales anuales de Partidos Comunistas y Obreros que empezaron en 1999 en Atenas y continúan hasta hoy, han sido un espacio importante para la confrontación ideológica y política contra la vieja socialdemocracia y las nuevas formas del oportunismo.
    Al mismo tiempo, el KKE luchó y sigue luchando para que la formación de un polo de Partidos Comunistas y Obreros que reconocen y en cierta medida comparten la necesidad de reagrupar el Movimiento Comunista Internacional.
    Por supuesto, en cada país la política revolucionaria debe tomar en cuenta el curso particular de la lucha de clases, la correlación de fuerzas, la forma en que se manifiestan las contradicciones interimperialistas en su región. Sin embargo, el reagrupamiento del Movimiento Comunista Internacional requiere la unidad ideológica y estratégica contra la estrategia internacional del capital.
    En este esfuerzo continuo y laborioso, algunos nuevos elementos fueron la Declaración de Estambul (2009) y, a continuación, la publicación de la "Revista Comunista Internacional-Espacio para el Diálogo", así como otras formas permanentes, como la Iniciativa Comunista Europea (2013).

C. CONTINUAMOS SIN VACILACIONES EN EL CAMINO REVOLUCIONARIO POR EL SOCIALISMO-COMUNISMO

   Celebrando un siglo de luchas y sacrificios, el KKE se compromete a la clase obrera, el pueblo, a ser digno de su Historia. Se compromete a dar todas sus fuerzas para cumplir decisivamente con su papel como vanguardia ideológica y política revolucionaria de la clase obrera. Sobre la base de su Programa contemporáneo y la cosmovisión marxista-leninista, reforzará su capacidad y su tenacidad en  confrontar todo tipo de dificultades relacionadas con la correlación de fuerzas a nivel nacional e internacional, en la lucha revolucionaria por el socialismo-comunismo.
    Con motivo del cien aniversario del Partido, sacamos lecciones de nuestra valiosa experiencia histórica y luchamos diariamente para mejorar la capacidad de las fuerzas del Partido en cada centro de trabajo, en cada sector de la economía, en cada región, para liderar el desarrollo de la lucha por reivindicaciones económicas y políticas, que estará estrechamente vinculada con la tarea política principal, es decir la lucha revolucionaria por el poder obrero.
    Intensificamos nuestro esfuerzo de estudiar los fenómenos sociales contemporáneos, los logros en todos los campos de la ciencia, así como de la rica experiencia de los problemas en la construcción socialista en el siglo XX, para aumentar nuestra capacidad de mostrar la vigencia histórica del socialismo-comunismo, la necesidad de resolver la contradicción básica del sistema capitalista entre la socialización del trabajo y de la producción a una escala sin precedentes por un lado, y por otro lado la apropiación de sus resultados por el capital. Para exponer de manera más convincente las nuevas posibilidades que crea objetivamente en el siglo XXI el desarrollo de las fuerzas productivas, de las que forman parte los nuevos logros científicos y tecnológicos.
    Sacamos lecciones de nuestra experiencia histórica para promover más eficazmente la estrategia revolucionaria y luchar contra las percepciones y las prácticas revisionistas y oportunistas. Destacamos la experiencia negativa del retroceso de la estrategia revolucionaria, de la percepción errónea que en la práctica desvinculaba la lucha contra el fascismo, contra la dependencia y las relaciones desiguales del país de la lucha por el socialismo, para no repetir los mismos errores.
    Nos oponemos a toda forma de objetivo gubernamental político reformista en el marco del parlamentarismo burgués, así como a la participación del Partido en gobiernos en el terreno del capitalismo. Utilizamos nuestra participación en las diversas instituciones del sistema político burgués (Parlamento, Administración Regional y Local etc.) para informar, educar, ejercer presión por los intereses de las fuerzas obreras y populares, para organizar su lucha.
    Luchamos constante y decisivamente para que las οrganizaciones del Partido se arraigan profundamente, adquieran lazos más amplios y fuertes con la clase obrera, sobre todo en sectores de importancia estratégica, en los grupos de edades más jóvenes y en las mujeres trabajadoras, en los inmigrantes y los refugiados. Trabajamos diariamente para construir organizaciones de partido fuertes y militantes que quiarán y contribuirán decisivamente al reagrupamiento del movimiento obrero sindical en dirección de clase y a la formación de la alianza social con los sectores inferiores de las capas medias, para que su lucha conjunta sea dirigida contra el poder burgués. Hay que continuar nuestros esfuerzos para la coordinación de la actividad de los Partidos Comunistas y Obreros.
    En el cien aniversario de nuestro Partido rendimos honor a todas y a todos aquellos que dieron su vida, fueron torturados, encarcelados, exiliados por nuestros grandes ideales.
    Nos dirigimos a los luchadores de hoy, en un período que también exige sacrificios y abnegación, tenacidad ideológica y personal en condiciones de retroceso del movimiento, de crisis y de crecientes necesidades personales y familiares. Les instamos a luchar con persistencia y paciencia a pesar de la falta de resultados visibles y con la conciencia de la importancia de la actividad política revolucionaria en base diaria bajo todas las circunstancias.
    Estamos seguros de que las semillas inmaduras pronto madurarán, estamos listos a hacer frente a cualquier desarrollo y cambio que se puede producir.
    Al cumplir un siglo de luchas y sacrificios, los miembros y los amigos del KKE aumentamos los esfuerzos para fortalecer aún más todas sus características revolucionarias como Partido de Nuevo Tipo, para mejorar su capacidad de actuar como vanguardia revolucionaria en todas las circunstancias.
    Fortalecemos el KKE como condición previa para que la clase obrera pueda cumplir con su papel de portador de la liberación social, del socialismo-comunismo.
    Hoy día se necesita un KKE mucho más fuerte, capaz de dirigir la lucha por el reagrupamiento del movimiento obrero, el fortalecimiento de la Alianza Social anticapitalista-

antimonopolista, capaz de dirigir la lucha contra la guerra imperialista, por el poder obrero, por el socialismo-comunismo.

100 años KKE
Con el pueblo, por el socialismo

"Firma modesta de nuestro pueblo
en las avenidas del futuro".
Yiannis Ritsos

El Comité Central del KKE
Diciembre de 2017