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La equiparación del comunismo con el nazismo es inaceptable y provocativa

El congreso anticomunista de la presidencia estonia de la Unión Europea es una provocación no tan inesperada. Eventos anticomunistas parecidos se celebran en el marco del llamado "Día Europeo conmemorativo para las víctimas de los regímenes totalitarios", como pretende establecer la Unión Europea el día 23 de agosto utilizando por ello grandes cantidades de fondos. Es una campaña orquestada con el fin de calumniar el socialismo, reescribir la Historia, hacer una equiparación inaceptable y provocativa del comunismo con el monstruo del fascismo, es decir equipara el nazismo con las fuerzas que históricamente lo aplastaron.

Un objetivo básico es ocultar de que el fascismo es una forma de poder del capital en condiciones concretas. En Alemania, el nazismo fue la forma ideal para apoyar el capital en condiciones de preparación militar para la conquista de nuevos mercados, de crisis capitalista profunda, de ascenso de ideas revolucionarias, de prestigio del Partido Comunista de Alemania y de la URSS. A nivel político y económico fue apoyado por sectores del capital alemán, se identificó con los monopolios (Krupp, I.G. Farben, Siemens etc), colaboró con grandes empresas de los países capitalistas "democráticos" (General Motors, General Electric, ITT, Ford, IBM).

El nazismo-fascismo encontró su adversario más decisivo y mortífero en la sociedad socialista en la URSS que fue establecida por la Revolución de Octubre hace 100 años. Los 20 millones de soviéticos muertos fueron la prueba de sangre de esta confrontación mortal entre el socialismo y el nazismo. Los comunistas en cada país fueron la fuerza antinazi más combativa y decisiva, con el papel destacado del KKE y del EAM en neustro país.

La campaña anticomunista de la Unión Europea, de esta unión capitalista, va de mano con el ataque contra los derechos obreros y populares y está de marcha ya desde hace muchos años.

Esta campaña antihistórica fue impulsada por el miserable memorandum anticomunista del Consejo de Europa en 2005, que no logró obtener la mayoría necesaria en la asamblea parlamentaria del Consejo de Europa, para que se hicieran obligatorias para los Estados miembros las medidas que lo acompañaban.

Con la contribución y la movilización decisiva del KKE fue condenada amplia y masivamente por el pueblo griego y otros pueblos de Europa, sindicatos obreros y otras organizaciones de masas, figuras reconocidas. Entonces los gobiernos de Grecia, de Portugal y de Chipre expresaron su intención de no apoyarlo. La mayoría de los diputados y eurodiputados de los partidos burgueses griegos expresaron su oposición.

A continuación siguieron las resoluciones anticomunistas en el Parlamento Europeo en 2006 y en particular la resolución de abril de 2009, titulada "conciencia europea y el totalitarismo"; cabe señalar que no fue votada por ningún eurodiputado griego. A continuación hubo otras proclamas y resoluciones anticomunistas por parte de la Unión Europea.

Sin embargo, a pesar de las declaraciones y las resoluciones en varios países miembros de la Unión Europea (p.ej. en Polonia, Hungría, Letonia, Estonia, Lituania), así como en países vinculados a ella (véanse Ucrania), se están promoviendo en práctica medidas anticomunistas, persecuciones, juicios, condenas de comunistas, prohibiciones de la actividad de partidos comunistas, de símbolos comunistas etc.

Una consecuencia evidente de la campaña anticomunista es la justificación, el embellecimiento y la exoneración del nazismo-fascismo y de sus atrocidades. En estos países se rinde honor, se conceden pensiones y privilegios a los colaboradores de los nazis y se benefician sus descendientes políticos.

Este año, la Unión Europea dio una gran cantidad de dinero a la llamada "Casa de la Historia Europea" para promover sus discursos anticomunistas antihistóricos mientras que desde hace años están en marcha el programa anticomunista "Europa para los ciudadanos" para calumniar el socialismo implicando en ello los municipios, las ONG etc.

En ocasión de la fiesta anticomunista en Estonia muchos aprovecharon de la oportunidad para expresar abiertamente su odio anticomunista. El anticomunismo sin precedentes y vulgar en que protagonista la ND, seguida por el PASOK, el To Potami, por supuesto junto con el Amanecer Dorado nazi, copia toda la propaganda con el fin de calumniar el socialismo, la URSS, y falsificar la Historia de los pueblos.

La ausencia del gobierno de las fiestas anticomunistas antihistóricas de este año en Estonia no puede ocultar el hecho de que las fuerzas de SYRIZA en el movimiento están propagandizando -de manera abierta o encubierta- la equiparación de Hitler con Stalin, juegan un papel destacado en la propaganda antisoviética y anticomunista, mientras que ocultan o distorsionan la relación entre capitalismo-fascismo.

Cabe señalar la hipocresía del gobierno sobre el hecho de que el representante del gobierno había asistido en los eventos anticomunistas respectivos el año pasado en Bratislava algo que fue denunciado por el KKE, mientras que hace pocas semanas, el 15 de julio, el periódico "Avgi" publicó un artículo vulgar propagando la equiparación del comunismo y el fascismo.

La experiencia del pueblo demuestra que la intensificación del anticomunismo es precursor de nuevas medidas antipopulares y de restricciones de los derechos populares, de una nueva ronda de guerras imperialistas. La lucha por la abolición de las persecuciones y las prohibiciones anticomunistas, la lucha contra el anticomunismo, por la satisfacción de las necesidades y los derechos populares contemporáneos, está indisolublemente vinculada con la lucha por el poder obrero, por la liberación de la clase obrera y de las capas populares de las cadenas de la explotación capitalista y de las uniones imperialistas, para que los pueblos se conviertan en dueños de la riqueza que producen.

A pesar de todo lo que hacen la historia no se va a escribir de nuevo con letras azules, verdes o negras. Se ha escrito con la sangre de millones de luchadores y comunistas que lucharon contra el nazismo-fascismo. Está en manos de los pueblos unir fuerzas con los comunistas para arrojar al basurero de la historia el capitalismo que genera pobreza, guerras, el nazismo-fascismo y sus nostálgicos.

 

(El artículo fue publicado en el diario "Efimerida ton Sintakton", 22/8/2017)

Kostas Papadakis, miembro del CC y eurodiputado del KKE